jueves, 13 de noviembre de 2014

Los ríos vascos ya tienen nombres en euskera


Aunque pueda resultar sorprendente, la gran mayoría de los 414 ríos que recorren el País Vasco, Navarra y el País Vasco francés no tenían denominación en euskera. Hasta ahora. Euskaltzaindia, la academia del euskera, acaba de publicar un libro escrito por Patxi Gale y Andres Iñigo para la Comisión de Onomásticas de Euskaltzaindia en el que se concreta cómo deben de ser llamados todos estos ríos en dicha lengua. El trabajo, de 167 páginas, está realizado y titulado en los tres idiomas (Euskal Herriko ibaiak, Ríos de Euskal Herria y Les cours d’eau du Pays Basque) e incluye un listado de los ríos y mapas de los mismos, el aprovechamiento de sus afluentes y sus principales características.

El libro se presentó el pasado día 6 de noviembre y en el acto se quiso dejar claro que el objetivo de la denominación y clasificación de los ríos no ha tenido bases sociales o políticas, sino que se encuentran en el relieve, partiendo de un doble criterio, la tradición escrita y el uso actual de los nombres en la lengua oral. Esto se debe a que, tal y como explicó Gale en la presentación, muchos de los ríos que pasan por pueblos de reducido tamaño ni siquiera tenían un nombre específico. Mezclando los nombres que hacen referencia a la procedencia del río, más un referencial que un topónimo, y los nombres propios utilizados por los geógrafos, Euskaltzaindia recolecta así denominaciones oficiales y normalizadas para todos ellos.

Para llegar a la publicación del volumen se han empleado nada menos que siete años de trabajo en el que no sólo se han tenido que fijar nombres de uso más o menos común entre la población, sino que también se ha tenido que hacer una profunda labor de identificación. El ejemplo perfecto es el nombre Ega, que se utilizaba para denominar a ríos diferentes tanto en la costumbre de los vecinos de las zonas cercanas como incluso en el lenguaje de algunos topógrafos. Una de las soluciones por las que han optado los autores de este trabajo ha sido la de agregar al nombre la localización de dicho río, dando como resultado Ega de Musitu o Ega de Azazeta.


Euskaltzaindia, la Real Academia de la Lengua Vasca, es la institución académica oficial que vela por el euskera desde el año 1918. Desde 1976 recibe el reconocimiento oficial con carácter de Real Academia en España y desde 1995 como entidad de utilidad pública en el ámbito de Francia. Suyo es el trabajo que permitió estandarizar y modernizar la lengua vasca, sobre todo a partir del año 1968. Este organismo, presidido por  Andrés Urrutia desde 2005, tiene un objetivo fundamental que ya se fijó en sus estatutos del año 1920: velar por la lengua vasca, atendiendo intensamente a su cultivo, tanto en el orden filológico como en el social. En este último ámbito se puede enmarcar esta publicación sobre la denominación de los ríos vascos, una tarea que todavía estaba pendiente y que ya ha sido cumplida.

jueves, 23 de octubre de 2014

Salto Ángel y las cataratas más altas del mundo


Hay que marcharse a Venezuela para encontrar la catarata más alta de todo el mundo. Se trata del Salto Ángel, que tiene una altura de 979 metros, dos caídas, una de ellas ininterrumpida a lo largo de 807 metros y una anchura de 107. Está ubicada en el Parque Nacional Canaima (creado en 1962 y nombrado Patrimonio de la Humanidad en 1994), en el estado venezolano de Bolívar, surge del Auyantepuy y forma parte del río Kerep. Debe su nombre al aviador norteamericano Jimmie Angel, que en 1937 sobrevoló la zona y certificó la ubicación exacta de la catarata. El lugar es tan impresionante que fue uno de los 28 finalistas en la elección de las siete maravillas naturales del mundo que se escogieron en 2011, y de las que forma parte sólo una caída, las cataratas de Iguazú, en Argentina y Brasil. El Salto Ángel es uno de los grandes atractivos turísticos de Venezuela, aunque sigue presentado un acceso complicado, en avioneta o cruzando la selva por el agua.

La segunda catarata más alta del mundo es al mismo tiempo la primera de África, el Salto del Tugela, en la provincia sudafricana de KwaZulu-Natal. Formada por cinco caídas, la más larga de ellas de 411 metros, presenta una altura total de 948 metros y una anchura de 15. La cascada se forma en el río del mismo nombre, Tugela, y está ubicada en el Parque Nacional Natal Real, en las Drakensberg, las montañas del dragón. El tercer salto de agua de esta lista lo ocupan las Cataratas de las Tres Hermanas, con sus 914 metros totales de altura repartidos en tres tramos escalonados y sus 12 metros de anchura. Para encontrarla hay que viajar hasta el departamento de Junín, en Perú, y llegar hasta el Parque Nacional Otishi.

El primer nombre de esta lista por altura que nos lleva a Norteamérica es el de Olu’upena, que se encuentra al noroeste de Hawai, en Estados Unidos. Esta es probablemente la más peculiar de las cataratas de esta lista porque su caída, de 900 metros, no es tan vertical como las demás. De hecho, no siempre se considera su nombre entre las cataratas más espectaculares del mundo. De nuevo en Perú, la quinta posición de esta lista es para la Catarata Yumbilla. Curiosamente, este salto no obtuvo el reconocimiento mundial hasta el año 2007, cuando el Instituto Geográfico Nacional de Perú trazó sus dimensiones exactas, 895 metros repartidos en cuatro caídas. Su ubicación es privilegiada, en el Amazonas, en el distrito de Cuispes, en la provincia de Bongará.

La sexta plaza de este ránking es para Vinnufossen, en Noruega, que con sus 860 metros de altura total y 420 en el mayor salto es la catarata más monumental de Europa. Le sigue la también noruega Baläifossen, con 850 metros totales y 452 del mayor salto. La octava posición nos lleva de nuevo a Estados Unidos, al Salto Pu’uka’oku, en Hawai, con 840 metros. La misma altitud tiene el Salto James Bruce, en la Columbia Británica candiense. Y cierra este Top 10 de magníficos espectáculos naturales la Cascada Browne, con 836 metros de alto y 244 en su mayor tramo ininterrumpido. Ésta última es la mayor catarata que hay en Oceanía, concretamente ubicada en Fiorland, en la Isla Sur de Nueva Zelanda. El único continente que no queda cubierto con esta selección es Asia. Para encontrar su mayor catarata hay que descender hasta el puesto 93 de la lista, hasta los 500 metros de la japonesa Hannoki no taki.

jueves, 2 de octubre de 2014

Los embalses españoles acaban el verano al 63 por ciento de su capacidad


El final del verano siempre es buen momento para evaluar el estado del agua embalsada en España. Y los datos, siendo positivos, no son los mejores. A día 23 de septiembre y según los datos de Embalses.net, los pantanos españoles almacenaban 34.991 hectómetros cúbicos, lo que supone un 63,23 por ciento de su capacidad, lo que supone una pérdida de casi el 20 por ciento durante el verano (el 10 de junio esa capacidad estaba en 45.523 hectómetros cúbicos, un 82,26 por ciento). Comparado con el año anterior, ese descenso es más acusado, pues por estas fechas del año 2013 el agua almacenada llegaba al 68,8 por ciento de la capacidad de los embalses, un total de 38.075 hectómetros. Pero la parte positiva está en que la media de los últimos diez años se queda muy por debajo, en el 50,98 por ciento.

Por provincias, la capacidad de Valladolid sigue siendo tan insuperable como lo era al comienzo del verano, pues mantiene sus embalses al cien por cien de su capacidad, aunque sea tan limitada como seis hectómetros cúbicos, la menor de toda la Península Ibérica. Le sigue Tarragona (93,67 por ciento, 222 hectómetros cúbicos) y Girona (86,05 por ciento, 253 hectómetros cúbicos). Las mayores masas de agua embalsada en España son ahora mismo las de las provincias de Badajoz (7.598 hectómetros cúbicos, y al 76,41 por ciento de su capacidad), Cáceres (6.627, 59,03) y Salamanca (3.422, 85,48).

Por comunidades autónomas, el mayor porcentaje de agua embalsada a finales de este verano de 2014 está en Cataluña (79,16 por ciento) y la mayor cantidad de líquido está depositada en Extremadura (14.225 hectómetros cúbicos). Tres de las autonomías presentan cifras muy bajas en estos momentos, a la espera de las lluvias otoñales. Se trata de Murcia (27,52 por ciento de su capacidad), Comunidad Valencia (29,27) y La Rioja (33,09 por ciento).

Como consecuencia, sólo hay una cuenca de las trece que componen el mapa hidrográfico español que se encuentra por debajo del 50 por ciento de su capacidad. Se trata de la del Júcar, que está en el 39,33 por ciento. La del Tajo es la única que supera por poco el 50 por ciento, con un 51,07, y todas las demás se sitúan en registros cercanos o superiores al 60 por ciento. Los mejores datos son los de la cuenca de Cataluña Interna, que llega hasta el 84,64 por ciento de su capacidad, seguida por la del Guadiana (74,59 por ciento) y la Atlántica Andaluza (73,43 por ciento).

Las temperaturas siempre son un factor a tener en cuenta para calibrar la normalidad de las reservas de agua. Y en ese sentido explican la situación actual. En el mes de julio, el jefe del área de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Antonio Mestre, explicó que la temperatura media prevista para el trimestre estival era de 22,3 grados centígrados. Hubo pocas olas de calor, y este verano fue ligeramente más fresco que el de los últimos años. Eso sí, el primer semestre del año sí fue en conjunto más caluroso, hasta el punto de que el primer semestre del año, con 1,5 grados superior a la media de los últimos 50 años, hace pensar que 2014 acabará siendo uno de los cinco o seis años más cálidos del último medio siglo. Y el agua sufre con ese dato.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Energía y agua, tema central de la World Water Week 2014 de Estocolmo


Estocolmo, en Suecia, acogió entre el 31 de agosto y el 5 de septiembre la 24ª edición de la World Water Week, la Semana Mundial del Agua. Las jornadas de este año batieron el récord de asistencia, con más 3.000 participantes procedentes de 140 países en los numerosos foros y conferencias que formaron parte del evento. Como todos los años, la organización corrió a cargo del Stockholm International Water Institute, una plataforma en la que colaboran más de 200 organizaciones. Esta cita, una de las más importantes que afectan al agua en todo el mundo, comenzó a celebrarse en el año 1991 y asumió oficialmente el nombre de World Water Week en 2001. Cada edición está centrada en una materia, y la de la edición de 2014 era la relación entre la energía y el agua.

"A menos que se apuntale el suministro seguro de energía y agua, no podremos tener una sociedad altamente productiva”, dijo el profresor Briscoe, de la Universidad de Harvard y Premio Laureate en la edición de 2014 de la World Water Week. “Hace cuarenta años, China decidió que la única salida de la pobreza era convertirse en una sociedad altamente productiva, y en el corazón de este asunto estaba la búsqueda de agua y energía”, añadió. “¿Cómo se puede reducir la pobreza en el mundo sin acceso a la energía? No es posible”, dijo el doctor Kandeh Yumkella, representante especial de la ONU en materia de energía. Según explicó, uno de los desafíos actuales es mantener los lazos entre agua, energía y producción de comedia en las estrategias de los países en desarrollo.

Torgny Holmgren, director ejecutivo del Stockholm International Water Institute, coincidió con Yumkella teniendo en cuenta que las previsiones hablan de un crecimiento del 55 por ciento en la demanda de agua entre los años 2000 y 2050 y que la de energía crecerá al 50 por ciento sólo en la próxima década. “Toda solución a los desafíos del agua ha de ser una solución local”, aventuró el profesor Briscoe, convencido de que “una solución para Estocolmo no es una solución para Malmö, como una para Malomö no sirve para Mumbai”.

Una encuesta realizada por Global Electricity Iniciative (GEI), que se dio a conocer en el marco de estas jornadas, revela que la escasez de agua es la segunda mayor preocupación para los altos ejecutivos de las compañías energéticas que operan a nivel mundial, citada por el 60 por ciento, y sólo por detrás de la la carencia de suelo, apuntada por el 75 por ciento. “Todos sabemos que habrá que luchar por la disponibilidad de agua en el futuro y necesitamos actuar ahora para establecer la prioridad de quiénes pueden usarla antes de que sea demasiado tarde”, explicó Philippe Joubert, presidente del GEI.

En la World Water Week se puso de manifiesto que no hay ningún mecanismo de control de la seguridad del agua que bebemos a nivel mundial y eso provoca que haya unos 1.800 millones de personas que consuman agua contaminada. “Cuando los gobiernos te dicen que son unos héroes de los Objetivosde Desarrollo del Milenio (de la ONU) porque han reducido a la mitad el número de personas sin acceso a agua y sanidad les digo que no es suficiente”, explicó Catarina de Albuquerque, enviada especial de Naciones Unidas para la seguridad del agua potable, porque, según explicó, no se mide la calidad de esa agua que se consume, sólo su impacto. “Eso justifica la inacción, como si el gobierno pensara que no hay nada más que hacer cuando alcanza el objetivo”, añadió.


El doctor Birguy Lamizana puso el énfasis en la importancia de que se deje de percibir la inversión en el trato de aguas residuales como “una pérdida de dinero y energía sin compensación” porque, recordó, “cuanto más se reutilice el agua residual, más se libera el agua fresca y más trabajo se crea”. Más sobre agua y energía, se habló sobre los efectos que el fracking puede tener sobre el suministro de agua, dado que hay muchos más países incentivando la extracción de gas que los que están prohibiendo esta práctica. “Su desarrollo comercial sólo se ha producido en Estados Unidos y Canadá”, explicó Paul Reig, representante del World Resources Institute, que recordó que el 84 por ciento de las reservas de gas se encuentran fuera de esos dos países norteamericanos y que “el 38 por ciento de los países con las mayores reservas están en áreas con una gran presión sobre el agua”.

jueves, 21 de agosto de 2014

España no cumplirá los objetivos de la Directiva Marco del Agua en 2015


El diario El País publicó el pasado día 17 un artículo en el que analizaba con una investigación propia la situación de los ríos españoles con respecto a lo marcado por la Unión Europea en el año 2000 en la Directiva Marco del Agua como objetivo para 2015. Y el balance no es nada positivo y pone a España entre los países peor colocados en esta materia. Así, casi la mitad de las aguas de nuestro país, el 45 por ciento de las superficiales y el 40 por ciento de las subterráneas, están por debajo del buen estado de calidad que se marcó en dicha Directiva. En este sentido, es obligado recordar que los planes de cuenca los finalizó el Gobierno en julio de este mismo 2014, con la aprobación de los de las cuencas del Júcar y el Segura, nada menos que con cuatro años de retraso.

La Directiva europea, según recuerda El País, se aprobó tras años de discusiones y con el objetivo de que los ríos europeos mantuvieran su calidad para evitar las graves consecuencias económicas y medioambientales que tendría su deterioro. Con este texto, la Comisión Europea pide continuamente a los países miembros de la UE que fije estándares elevados de calidad para todas sus masas de agua, sean ríos, lagos o embalses, teniendo en cuenta su estado químico, es decir, los contaminantes, y el ecológico, que afecta a la flora y a la fauna de la zona. En lo que se refiere a las aguas subterráneas, lo que se mide para evaluar la calidad es la contaminación y si se extrae más cantidad de agua de la que se renueva.

España no se encuentra en una buena situación para cumplir los objetivos de la Directiva y no se espera que la mayoría de las aguas que, según los datos obtenidos para el artículo (que datan de 2012 y 2013), puedan estar en las condiciones exigidas para 2015. En este sentido, la directora general del Agua del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Liana Ardiles, aseguró el pasado día 1 en el seminario 'El agua como recurso económico' de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional  Menéndez Pelayo, que España necesita nada menos que 9.000 millones de euros para solucionar los problemas en materia de saneamiento y depuración. El Estado, según dijo, no puede asumir esa inversión y, de hecho, sólo tiene prevista una de 1.400 millones, de los que la mitad proceden de Fondos Europeos.

Ardiles profundizó en la situación futura de las obligaciones de España pidiendo una revisión de la Directiva, que el Ministerio cree que se discutirá durante los próximos cuatro años, con un objetivo claro: "la foto tiene que adecuarse a lo que realmente podemos cumplir". La Directiva aprobada en el año 2000 ya contemplaba que los estados miembros pudieran solicitar moratorias hasta 2021 o incluso 2027 si existían dificultades técnicas, económicas o naturales que aconsejen ese retraso, siempre con justificaciones exhaustivas por parte de los solicitantes. Incluso podría haber exenciones totales si se entiende que en ese horizonte hasta 2027 es imposible alcanzar los estándares de calidad exigidos. Y España cuenta en este momento con hasta 136 puntos en los que entiende que será imposible conseguir ese buen estado antes del año 2027.

Hay tres grandes problemas. Primero, la insuficiente depuración de las aguas residuales, algo que amenaza con recibir sanciones desde Europa y por lo que el Gobierno ha anunciado la próxima construcción de 400 depuradoras, con una inversión de entre 1.100 y 1.400 millones de euros. Por otro, la contaminación difusa, procedente de grandes zonas de suelo de cultivo o ganadero, algo que se agrava con los obstáculos artificiales en los ríos, algo que en nuestro país abunda, con más de 1.231 grandes presas y más de 8.000 pequeños obstáculos que se encuentran obsoletos o incluso abandonados. Y, finalmente, las refriegas políticas. El actual Gobierno, del PP, culpa del retraso a su predecesor, del PSOE, pero la falta de acuerdos en las legislaturas anteriores fue precisamente por enfrentamientos de color político entre comunidades autónomas. Si el diagnóstico parece claro, el futuro parece imposible de anticipar. Los próximos años serán decisivos y la nueva Directiva europea clave para mejorar la calidad de las aguas españolas.

El artículo completo de El País puede leerse en este enlace.

jueves, 31 de julio de 2014

¿Puede el agua de mar utilizarse como combustible?


Los océanos suponen el 97 por ciento del agua que hay en la Tierra, por lo que la ciencia siempre ha buscado usos para las ingentes cantidades de agua de mar que hay a disposición de la Humanidad. Con la desalinización se abre la puerta a que se utilice para el consumo humano (y más teniendo en cuenta los limitados recursos de agua dulce para el consumo humano y para la agricultura, uno de los grandes problemas de nuestros días), pero hay más posibilidades. Así, ¿podría utilizarse el agua salada como combustible para suplir al petróleo y sus derivados? La respuesta a esa pregunta es todavía prematura, pero los últimos avances indican que podría ser afirmativa en no demasiado tiempo. Y es que científicos del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos (NRL) han conseguido producir un combustible derivado del agua que han probado satisfactoriamente.

La premisa es bastante básica. Los hidrocaruburos están compuestos de hidrógeno y carbono, que son dos elementos que se dan en grandes cantidades en el agua salda. Capturarlos mediante un proceso de electrólisis, para ser después licuados y transformados, permitiría producir un queroseno sintético que sea aceptado por los motores de combustión. El equipo norteamericano de la NRL lleva nueve años trabajando en este campo y al final ha conseguido sus frutos, puesto que han conseguido hacer volar a un pequeño avión a control remoto con un combustible producido por este sistema. "Para nosotros es un hito enorme", explicó el vicealmirante Philip Cullom tras la prueba con ese pequeño avión, un P-51 réplica de los aviones de la mítica escuadra Red Tail.

Si hay una enorme ventaja en este proceso es que el combustible producido por este grupo de científicos es válido para los actuales motores de combustión interna, sin necesidad de introducir modificación alguna en los mismos. Barcos y aviones en uso actualmente podrían utilizar por tanto este combustible. Otra enorme ventaja, especialmente aplicable para las marinas (que es la fuente de la que procede esta investigación), es que se pondría fin a las complejas operaciones de abastecimiento en alta mar, que en la actualidad alteran el ritmo de misiones de gran calado. Y, por supuesto, hay un objetivo estratégico clave en estas investigaciones, que de tener éxito a gran escala reducirían prácticamente a cero la dependencia de la importación o producción de combustibles fósiles.

"Hemos demostrado la viabilidad, ahora queremos mejorar la eficiencia del proceso", explica Heather Willauer, química del NRL. Ahí está la clave, en mejorar el proceso para reducir sus costes y minimizar sus puntos negativos. Como suele suceder con todos los avances científicos que prometen ser rompedores, la inversión no permite avances a gran velocidad. Los más críticos con esta vía creen que su principal problema está en el enorme coste energético que supone la conversación del agua de mar en combustible, y que podría no compensar la energía conseguida. Y el segundo gran problema al que tiene que hacer frente la evolución de este tipo de combustible está en las emisiones de CO2 del producto final. Según las normas de la Organización Martíma Internacional, en 2020 todos los barcos tendrá que funcionar con un combustible que no supere el 0,5 por ciento de azufre y está por ver que este nuevo derivado del agua de mar cumpla con esa exigencia.

Pero los trabajos para refinar esta técnica continúan, y no sólo pensando en abastecer vehículos marinos. En ese sentido es interesante hablar del Quant E Sportlimousine, un coche eléctrico que funciona con una tecnología denominada NanoFlowcell, como la empresa que la crea. No es una pila, sino que obtiene la energía de la salinidad que aporta el agua de mar. El fabricante asegura que las baterías que alimentan el motor son más potentes y duraderas que las actuales, gracias a la combinación de elementos de una célula de acumulación electroquímica con los de una célula de combustible. Los electrolitos líquidos y las sales del agua de mar circulan a través de las dos celdas separadas y se lleva a cabo una quema de fría. La oxidación y la reducción se producen al mismo tiempo y así se produce la energía eléctrica. El coche presenta como gran ventaja su mayor autonomía, puesto que alcanzaría los 600 kilómetros sin repostar.

jueves, 10 de julio de 2014

El Gran Canal de China, el canal artificial más largo del mundo


No hay en todo el mundo una obra de ingeniería civil relacionada con el agua que haga sombra al Gran Canal de China. Es el canal artificial más largo que hay en el planeta, con sus 1.794 kilómetros. Es también conocido como Gran Canal Pekín-Hangzhou, debido a que esas dos son las ciudades chinas que conecta. El origen de esta gigantesca obra data nada menos que del año 605, y fue una orden del emperador Yang Guang, de la dinastía Sui. En su curso, cruza las provincias de Hebel, Shandong, Jiangsu y Zhejiang, uniendo los ríos Amarillo y Yangtze.

Esta obra, reconocida por la UNESCO y enorme atractivo turístico del país, se divide hoy en siete secciones: Jiangnan, Li, Zhong, Lu, el canal Sur, el canal Norte y el río Tonghui. Aunque el canal estuvo completamente operativo hasta el siglo XIX, actualmente sólo un tramo es navegable debido a que las modificaciones que se fueron haciendo en la estructura produjeron inundaciones y un severo deterioro. Por ello, el uso primordial de algunos tramos es el de contener aguas residuales, o incluso para transportar materiales como el carbón. Se calcula que estas aguas acogen el tránsito de unos 100 millones de toneladas de carga al año. A los largo de sus más de 1.700 kilómetros se distribuyen 24 compuertas y 60 puentes.

La segunda obra de estas características más larga del mundo es el Canal Karakum, en Turkmenistán. Sus 1.375 kilómetros hacen de este el canal más largo de irrigación y suministro de agua que se mantiene completamente operativo. Su construcción se extendió entre 1954 y 1988, transportando 13 kilómetros cúbicos de agua al año del río Amu-Darya atravesando el desierto de Karakum. Se estima que las deficiencias que sufre hace que se pierda aproximadamente la mitad del agua que transporta por las fisuras en su construcción, lo que ha provocado que surjan lagunas alrededor de su curso y una excesiva salinización de la tierra. El Karakum es también responsable de la radical reducción del mar de Aral hasta perder el 80 por ciento de su volumen.

En la tercera posición de este ránking está el canal de Saimaa, que se encuentra en Rusia y Finlandia. Sus 814 kilómetros de extensión conectan el lago finlandés del mismo nombre y el Golfo de Finlandia. Fue construido en el siglo XIX, entre 1845 y 1856. Al poco de cumplir cien años, en la segunda mitad del siglo XX, se amplió para llegar a conectar mediante canales interiores un total de 120 lagos. La estructura, atravesada por doce puentes para vehículos motorizados y otros dos para la línea de ferrocarril, presenta un gran desnivel, compensando con otro esclusas de entre 5,5 y 12,4 metros. Otra de sus peculiaridades de este lago es que da nombre a una de las pocas especies de foca de agua dulce.

Continuando con el ránking de los diez canales artificiales más largos del mundo, en la cuarta posición está el canal Eurasia (700 kilómetros, conecta el Mar Caspio y el Mar Negro); en la quinta, el Canal de Erie (584 kilómetros en la zona de los Grandes Lagos norteamericanos); en la sexta, el Grand Union (sus 461 kilómetros unen Londres y Birmingham); en la séptima, el Nara (364 kilómetros en Pakistán); en la octava el canal de Ródano-Rin (349 kilómetros que unen estos dos ríos franceses, conectando el mar del Norte y el Mediterráneo); en la novena, el canal Marne-Rin (tambiénm en Francia, de 313 kilómetros); y cierra esta lista en la décima posición el canal Leeds-Liverpool (204 kilómetros que atraviesan los Peninos, la cordillera conocida como la espina dorsal de Inglaterra).