jueves, 31 de julio de 2014

¿Puede el agua de mar utilizarse como combustible?


Los océanos suponen el 97 por ciento del agua que hay en la Tierra, por lo que la ciencia siempre ha buscado usos para las ingentes cantidades de agua de mar que hay a disposición de la Humanidad. Con la desalinización se abre la puerta a que se utilice para el consumo humano (y más teniendo en cuenta los limitados recursos de agua dulce para el consumo humano y para la agricultura, uno de los grandes problemas de nuestros días), pero hay más posibilidades. Así, ¿podría utilizarse el agua salada como combustible para suplir al petróleo y sus derivados? La respuesta a esa pregunta es todavía prematura, pero los últimos avances indican que podría ser afirmativa en no demasiado tiempo. Y es que científicos del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos (NRL) han conseguido producir un combustible derivado del agua que han probado satisfactoriamente.

La premisa es bastante básica. Los hidrocaruburos están compuestos de hidrógeno y carbono, que son dos elementos que se dan en grandes cantidades en el agua salda. Capturarlos mediante un proceso de electrólisis, para ser después licuados y transformados, permitiría producir un queroseno sintético que sea aceptado por los motores de combustión. El equipo norteamericano de la NRL lleva nueve años trabajando en este campo y al final ha conseguido sus frutos, puesto que han conseguido hacer volar a un pequeño avión a control remoto con un combustible producido por este sistema. "Para nosotros es un hito enorme", explicó el vicealmirante Philip Cullom tras la prueba con ese pequeño avión, un P-51 réplica de los aviones de la mítica escuadra Red Tail.

Si hay una enorme ventaja en este proceso es que el combustible producido por este grupo de científicos es válido para los actuales motores de combustión interna, sin necesidad de introducir modificación alguna en los mismos. Barcos y aviones en uso actualmente podrían utilizar por tanto este combustible. Otra enorme ventaja, especialmente aplicable para las marinas (que es la fuente de la que procede esta investigación), es que se pondría fin a las complejas operaciones de abastecimiento en alta mar, que en la actualidad alteran el ritmo de misiones de gran calado. Y, por supuesto, hay un objetivo estratégico clave en estas investigaciones, que de tener éxito a gran escala reducirían prácticamente a cero la dependencia de la importación o producción de combustibles fósiles.

"Hemos demostrado la viabilidad, ahora queremos mejorar la eficiencia del proceso", explica Heather Willauer, química del NRL. Ahí está la clave, en mejorar el proceso para reducir sus costes y minimizar sus puntos negativos. Como suele suceder con todos los avances científicos que prometen ser rompedores, la inversión no permite avances a gran velocidad. Los más críticos con esta vía creen que su principal problema está en el enorme coste energético que supone la conversación del agua de mar en combustible, y que podría no compensar la energía conseguida. Y el segundo gran problema al que tiene que hacer frente la evolución de este tipo de combustible está en las emisiones de CO2 del producto final. Según las normas de la Organización Martíma Internacional, en 2020 todos los barcos tendrá que funcionar con un combustible que no supere el 0,5 por ciento de azufre y está por ver que este nuevo derivado del agua de mar cumpla con esa exigencia.

Pero los trabajos para refinar esta técnica continúan, y no sólo pensando en abastecer vehículos marinos. En ese sentido es interesante hablar del Quant E Sportlimousine, un coche eléctrico que funciona con una tecnología denominada NanoFlowcell, como la empresa que la crea. No es una pila, sino que obtiene la energía de la salinidad que aporta el agua de mar. El fabricante asegura que las baterías que alimentan el motor son más potentes y duraderas que las actuales, gracias a la combinación de elementos de una célula de acumulación electroquímica con los de una célula de combustible. Los electrolitos líquidos y las sales del agua de mar circulan a través de las dos celdas separadas y se lleva a cabo una quema de fría. La oxidación y la reducción se producen al mismo tiempo y así se produce la energía eléctrica. El coche presenta como gran ventaja su mayor autonomía, puesto que alcanzaría los 600 kilómetros sin repostar.

jueves, 10 de julio de 2014

El Gran Canal de China, el canal artificial más largo del mundo


No hay en todo el mundo una obra de ingeniería civil relacionada con el agua que haga sombra al Gran Canal de China. Es el canal artificial más largo que hay en el planeta, con sus 1.794 kilómetros. Es también conocido como Gran Canal Pekín-Hangzhou, debido a que esas dos son las ciudades chinas que conecta. El origen de esta gigantesca obra data nada menos que del año 605, y fue una orden del emperador Yang Guang, de la dinastía Sui. En su curso, cruza las provincias de Hebel, Shandong, Jiangsu y Zhejiang, uniendo los ríos Amarillo y Yangtze.

Esta obra, reconocida por la UNESCO y enorme atractivo turístico del país, se divide hoy en siete secciones: Jiangnan, Li, Zhong, Lu, el canal Sur, el canal Norte y el río Tonghui. Aunque el canal estuvo completamente operativo hasta el siglo XIX, actualmente sólo un tramo es navegable debido a que las modificaciones que se fueron haciendo en la estructura produjeron inundaciones y un severo deterioro. Por ello, el uso primordial de algunos tramos es el de contener aguas residuales, o incluso para transportar materiales como el carbón. Se calcula que estas aguas acogen el tránsito de unos 100 millones de toneladas de carga al año. A los largo de sus más de 1.700 kilómetros se distribuyen 24 compuertas y 60 puentes.

La segunda obra de estas características más larga del mundo es el Canal Karakum, en Turkmenistán. Sus 1.375 kilómetros hacen de este el canal más largo de irrigación y suministro de agua que se mantiene completamente operativo. Su construcción se extendió entre 1954 y 1988, transportando 13 kilómetros cúbicos de agua al año del río Amu-Darya atravesando el desierto de Karakum. Se estima que las deficiencias que sufre hace que se pierda aproximadamente la mitad del agua que transporta por las fisuras en su construcción, lo que ha provocado que surjan lagunas alrededor de su curso y una excesiva salinización de la tierra. El Karakum es también responsable de la radical reducción del mar de Aral hasta perder el 80 por ciento de su volumen.

En la tercera posición de este ránking está el canal de Saimaa, que se encuentra en Rusia y Finlandia. Sus 814 kilómetros de extensión conectan el lago finlandés del mismo nombre y el Golfo de Finlandia. Fue construido en el siglo XIX, entre 1845 y 1856. Al poco de cumplir cien años, en la segunda mitad del siglo XX, se amplió para llegar a conectar mediante canales interiores un total de 120 lagos. La estructura, atravesada por doce puentes para vehículos motorizados y otros dos para la línea de ferrocarril, presenta un gran desnivel, compensando con otro esclusas de entre 5,5 y 12,4 metros. Otra de sus peculiaridades de este lago es que da nombre a una de las pocas especies de foca de agua dulce.

Continuando con el ránking de los diez canales artificiales más largos del mundo, en la cuarta posición está el canal Eurasia (700 kilómetros, conecta el Mar Caspio y el Mar Negro); en la quinta, el Canal de Erie (584 kilómetros en la zona de los Grandes Lagos norteamericanos); en la sexta, el Grand Union (sus 461 kilómetros unen Londres y Birmingham); en la séptima, el Nara (364 kilómetros en Pakistán); en la octava el canal de Ródano-Rin (349 kilómetros que unen estos dos ríos franceses, conectando el mar del Norte y el Mediterráneo); en la novena, el canal Marne-Rin (tambiénm en Francia, de 313 kilómetros); y cierra esta lista en la décima posición el canal Leeds-Liverpool (204 kilómetros que atraviesan los Peninos, la cordillera conocida como la espina dorsal de Inglaterra).

jueves, 19 de junio de 2014

Los embalses españoles superan el 80 por ciento de su capacidad al empezar el verano


Hace no tanto tiempo la llegada del verano siempre despertaba una seria preocupación en España: la situación de sus embalses y la posibilidad de sequía. Desde hace unos años, la mirada en nuestro país es mucho más optimista a este respecto. Según los últimos datos de Embalses.net antes del comienzo de la estación estival, con medidas del pasado día 10, la situación de los embalses españoles es muy alentadora, ya que están al 82,26 por ciento de su capacidad. España dispone de 45.523 hectómetros cúbicos de agua almacenada. Es cierto que la capacidad actual es inferior a la de esta misma semana del año 2013 (cuando los embalses estaban al 85,48 por ciento), pero la tranquilidad actual se certifica comparando el dato actual con la media de agua embalsada de los últimos diez años, que se queda en un mucho más preocupante 68,19 por ciento.

Por provincias, Valladolid es ahora mismo imbatible, ya que los embalses de esta provincia están al cien por cien, aunque el territorio castellanoleonés apenas tiene seis hectómetros cúbicos de capacidad. Le sigue Tarragona, con un 97,05 por ciento; Cantabria, con un 94,71 por ciento (por Comunidades autónomas, este es el mejor dato del país, superando el 90,09 por ciento de Navarra); Ciudad Real, con un 94,53 por ciento; y Salamanca, con un 94,36 por ciento. En el otro extremo, las provincias con menor porcentaje en el volumen de los embalses hay cinco provincias que no alcanzan la mitad de su capacidad. Se trata de Almería, con un 12,55 por ciento; Guadalajara, con un 35,96 por ciento; Valencia, con un 36,96 por ciento; Castellón, con un 37,56 por ciento; y Murcia, con un 38,26 por ciento. Esta última, al ser una comunidad uniprovincial, obtiene el peor dato autonómico.

En términos absolutos, destacan los 6.793 hectómetros cúbicos que hay almacenados en los embalses de la provincia de Badajoz, y ese dato ayuda a que los 12.555 hectómetros cúbicos de Extremadura supongan la más alta cifra total de agua a nivel autonómico. Valladolid es ahora mismo, y a pesar de tener sus instalaciones al máximo de su capacidad, la provincia que menos cantidad total de agua tiene embalsada, y en cuanto a las comunidades autónomas el dato más bajo es el de la Región de Murcia, con apenas 57 hectómetros cúbicos almacenados.

Tomando los datos de las cuencas hidrográficas, todas se encuentran por encima de la mitad de su capacidad, y nueve de las trece que configuran el mapa del agua en España superan actualmente el 80 por ciento. Destacan el 90,5 por ciento de la cuenca del Duero y el 90,48 de la cuenca del País Vasco interna. Con mucha diferencia, el peor estado de la Península Ibérica lo registran los embalses de la cuenca del Júcar, que están el 51,59 por ciento de su capacidad, muy por debajo del 58,24 por ciento que se registró en la misma semana del año 2013, aunque claramente por encima del 40,91 que se ha registrado de media en los últimos diez años. A excepción de éste, todas las demás cuencas superan el 75 por ciento de su capacidad.

jueves, 29 de mayo de 2014

Junping-I, en China, la presa más alta del mundo


Inmensas obras de ingeniería, las presas son motivos de orgullo para sus responsables por su tamaño, por el enorme trabajo que supone levantarlas y por las posibilidad que dan para la contención de las aguas y la generación de energía hidroeléctrica. La más alta de todo el mundo se encuentra en China, en el río Yalong. Se trata de Junping-I, que irrumpió en esta lista en octubre de 2012, que es cuando comenzó a acumular sus reservas de agua. En la presa, que mide nada menos que 305 metros y comenzó a construirse en 2005, hay instalada una estación hidroeléctrica que comenzó a generar energía en agosto de 2013 y que está a plena capacidad en 2015. La presa tiene una longitud de 568 metros y una capacidad de 7,76 millones de metros cúbicos.

Junping-I superó a la que desde 1980 era la presa más alta del mundo, Nurek, en Tajikistan, en el río Vakhsh, con una altura de 300 metros. Eso sí, sus 54 millones de metros cúbicos hacen que todavía retenga el honor de ser la presa con mayor volumen del mundo. Y su construcción es una de las más singulares del planeta, con un núcleo de cemento que comenzó a erigirse en 1961.Las dos siguientes del ránking, como la primera, también están en China. La tercera posición es para Xiaowan, con 292 metros de alto, y la cuarta para Xiluodu, con 285,5. La primera de ellas se encuentra en el río Lancang y entró en funcionamiento en 2010, mientras que la otra data de 2013 y se encuentra en el río Jinsha Jiang.

La primera infraestructura europea que se cuela en este ránking está en Suiza. Grande Dixence, que toma su nombre del río en el que se encuentra ubicada, el Dixence, tiene el honor, gracias a sus 285 metros de altura, de ser la más alta presa de gravedad (que resisten el empuje horizontal del agua totalmente con su propio peso). Es, además, la construcción más antigua de esta lista de las diez presas más altas que todavía se encuentra en funcionamiento, puesto que se completó en 1964 y completó su operatividad en 1965. La sexta presa más alta del mundo es Inguri, de 271,5 metros, inaugurada en 1987, y se encuentra en el río del mismo nombre, en Georgia.

En el séptimo lugar de esta lista se encuentra la presa más alta del mundo que se encuentra actualmente en desuso, Vajont, en Italia y en el río del mismo nombre, con 261,6 metros. En realidad, su construcción fue un enorme fracaso y una catástrofe fue lo que obligó a su cierre. En 1963, apenas cuatro años después de su inauguración, una avalancha provocada por la forma en que se hizo la obra dio lugar a un tsuami que arrasó cinco localidades cercanas y provocó cerca de 2.000 muertos.

La presa más alta de América está en el octavo lugar, la mexicana Manuel Moreno Torres, con 261 metros de alto, en el río Grijalva y concluida en 1980. El top 10 de esta lista lo completan en el noveno lugar la china Nuozhadu, en el río Lancang y también con 261 metros de alto, y la india Tehri, con 260,5 metros y sobre el río Bhagirathi. Fuera de esas diez primeras posiciones, la presa más alta de Sudamérica es la colombiana Alberto Lleras (243 metros, en el río Guavio), la mayor de Norteamérica es la canadiense Mica (243 metros, en el río Columbia), la más alta de España es la Almendra (202 metros, en el río Tormes), y la de África es Katse, el Lesoto (185 metros, en el río Orange).

La lista se alteraría si dos construcciones que no están en esta ella estuvieran ya en funcionamiento. La presa más alta del planeta tendría que haber sido Rogun, en Tayikistán y en el río Vajsh, con 335 metros, pero las protestas de Uzbekistán, que teme un enorme impacto en sus campos de algodón en caso de que la presa estuviera operativa, hicieron que se paralizaran las obras en 2012 a la espera un informe del Banco Mundial. En 2018, diez años después del inicio de las obras, está prevista la finalización de la china Shuangjiankou, que tendrá 312 metros para controlar las aguas del río Dadu y que, si no surgen contratiempos, será entonces la presa más alta del mundo.

jueves, 8 de mayo de 2014

La Asociación Internacional de Ingeniería e Investigación Hidroambiental seguirá en España


La Asociación Internacional de Ingeniería e Investigación Hidroambiental (IAHR) instaló su sede en España hace ya trece años, en el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), y seguirá estando en nuestro país tras el acuerdo que se firmó el pasado día 10 de abril. En el acto, celebrado en el Colegio deIngenieros de Caminos, Canales y Puertos (CICCP) y al que corresponde la imagen, el Gobierno español estuvo representado por la directora general del Agua, Liana Ardiles, que estampó su firma en el documento junto a las del presidente de la IAHR, Roger Falconer; el director del CEDEX del Ministerio deFomento, Mariano Navas; y el director general de Aqualogy Aqua y Ambiente, Gonzalo Rodríguez.

Hay que remontarse hasta el año 1935 para el nacimiento de la IAHR, un colectivo internacional formado por ingenieros y especialistas sobre el agua que trabajan en campos relacionados con las ciencia hidráulicas y ambientales. La asociación organiza eventos, congresos, conferencias, grupos de trabajo y cursos educativos sobre recursos relacionados con el agua, análisis de riesgos, prevención de desastres, procesamiento industrial y otras cuestiones. Además, publica tres revistas internacionales de carácter científico en colaboración con el grupo editorial Taylor & Francis: Journal of Hydraulic Research, Journal of River Basin Management y Journal of Applied Water Engineering and Research.

Según explicó Ardiles tras la firma, el acuerdo permitirá alcanzar cinco objetivos compartidos por todos los organismos que participan en la gestión del agua. Dichos objetivos son: impulsar y fomentar la investigación científica y técnica y la innovación tecnológica; contribuir a una presencia internacional equilibradas de las perspectivas española e iberoamericana en la solución global de los problemas del agua; promover, difundir, actualizar y transferir el conocimiento científico español a nivel internacional; tender puentes entre el mundo académico y científico y el de la práctica; y facilitar la colaboración con otras instituciones y organizaciones en aspectos relativos a la asistencia técnica, la investigación, el desarrollo y la innovación.

Ardiles empleó el acto para presumir de la "Marca Agua España", que definió destacando dos de sus pilares. Por un lado, la ingeniería hidráulica española, "que representa a la perfección la excelencia de nuestro país en la gestión hídrica en el conjunto del ciclo del agua". Y por otro, "la suma de esfuerzos y capacidades, los procedentes del sector público y los del sector privado, entre la administración y la empresa". La directora general de Agua también alabó el trabajo conjunto de la IAHR y el CEDEX, poniendo como ejemplo los seminarios técnicos que se celebran desde el año 2009, una colaboración que garantiza "la presencia de nuestro país en foros internacionales, congresos y grupos de trabajo" en esta materia.

El acuerdo entre el Ministerio y la IAHR culminó días de intensa actividad en torno a esta organización. En colaboración con el CEDEX, Madrid acogió el mismo día 10 la quinta edición del seminario Mejorando la eficacia y la calidad de las medidas hidráulicas e hidrológicas y el análisis de datos, en el que participó Roger Falconer, y un día antes se firmó un acuerdo de colaboración con el CICCP. Según explicó este organismo en su página web, dicho convenio permitirá, entre otros objetivos, la expansión de la red de oportunidades educativas para sus miembros, desarrollará programas y reuniones sobre estas cuestiones, colaborará en la mejora de la educación pública para promover educación y políticas relativas a materias hidrológicas y medioambientales.

jueves, 3 de abril de 2014

Día Mundial del Agua 2014, agua y energía


El pasado 22 de marzo fue el Día Mundial del Agua. La Asamblea General de Naciones Unidas decidió la celebración de este evento en su reunión del 22 de septiembre de 1992, y se conmemora desde el año 1994. Cada doce meses, se escoge un lema diferente para incidir en algún aspecto concreto del agua, su uso y su defensa, y para este 2014 fue "Agua y energía". Según la ONU, es necesario hacer énfasis en esta relación "abordando en particular las desigualdades, especialmente para una gran parte de la población que vive en barrios marginales y zonas rurales empobrecidas sin acceso al agua potable, al saneamiento adecuado, alimentos suficientes y los servicios energéticos.

Naciones Unidas dio cinco claves esenciales para promover prácticas sostenibles en el ámbito de agua y energía. En primer lugar, que el agua requiere energía en todas las etapas de extracción, tratamiento y distribución, y la energía requiere de agua para ser producida en casi todas sus formas, en un 90 por ciento. Y, además, pueden unirse en la energía hidráulica. Según el informe de Red Eléctrica de España de 2012, hecho público en junio de 2013, en España la hidráulica supuso el 7,6 por ciento de la energía eléctrica que se consumió en nuestro país en esos doce meses, superando a la solar fotovoltaica, la térmica renovable y la solar termoeléctrica.

A continuación, que los suministros tanto de agua dulce como de energía son limitados y la demanda es cada vez mayor. Y además las estimaciones indican que seguirá creciendo significativamente en las próximas décadas. Un informe elaborado por la ONU precisamente con motivo de este Día Mundial del Agua estima que para 2030 la demanda de agua aumentará en un 40 por ciento, la de energía subirá hasta el doble del consumo actual y la necesidad de alimentos crecerá en torno a un tercio. "A menudo, la misma población que no tiene acceso al agua y a servicios higiénicos también carece de energía", explicó el presidente de ONU Agua, Michel Jarraud.

El tercer punto que destaca la ONU en esta celebración es que el ahorro de una, sea de agua o de electricidad, ayuda necesariamente al ahorro de la otra. En la actualidad se necesita el 15 por ciento del consumo mundial de agua para producir electricidad y el 8 por ciento de la energía global se destina a la extracción, el tratamiento y el transporte de agua. Sólo en Estados Unidos, la inversión anual en servicios de agua es de entre 70 y 80 millones de dólares.

En cuarto lugar, la ONU apunta que el sector más pobre de la población necesita urgentemente el acceso a los servicios de agua como de electricidad. Las estimaciones indican que en todo el mundo hay 1.300 millones de personas que no tienen acceso a la electricidad, que 768 millones no cuentan con acceso a fuentes mejoradas de agua potable y hasta 2.500 millones se ven privadas de servicios de saneamiento. Reducir estas desigualdades es una de las medidas prioritarias para erradicar la pobreza del planeta. Según datos de UNICEF, hasta 1.400 niños menores de cinco años mueren a diario por enfermedades diarreicas derivadas de la falta de acceso a agua potable.

Y finalmente se señala que una mejor eficiencia en el uso de agua y energía es tan imprescindible como las políticas coordinadas, coherentes y concertadas. El llamamiento en este sentido es a los dirigentes mundiales, a quienes la ONU pide "políticas nacionales innovadoras y pragmáticas que pueden conducir a una mayor eficiencia y una prestación de los servicios de agua y energía efectivas en cuanto a sus costos". "No habrá desarrollo sostenible sin un mejor acceso al agua y a la energía para todos", sentenció en ese sentido la directora general de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Celebraciones como el Día Mundial del Agua buscan concienciar a todo el mundo en ese sentido.

jueves, 13 de marzo de 2014

¿Agua embotellada o agua del grifo?


¿Agua embotellada o agua del grifo? ¿Qué es mejor para nuestra salud? ¿Qué es más barato? ¿Cuál de las dos es la que más nos conviene? Son preguntas que tienen una difícil respuesta y que normalmente se va conociendo sólo parcialmente, según aparecen estudios o artículos específicos que inciden en un aspecto u otro de este debate, de compleja resolución porque el agua embotellada y la del grifo son productos completamente diferentes y porque no parece existir un análisis general que alerte de los riesgos y de los beneficios de cada una de ellas de una forma definitiva. Por eso, lo más que se puede hacer es destacar las diferencias y dejar en manos del consumidor la elección por una u otra.

Como explica el doctor Francisco Maraver, presidente del Comite Científico del Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS) y director de la Escuela Profesional de Hidrología Médica de la Universidad Complutense deMadrid, el agua mineral es apta para el consumo humano en su estado original, mientras que el agua del grifo ha de someterse obligatoriamente a tratamientos de desinfección para garantizar su seguridad. Por tanto, la legislación que regula ambas aguas es diferente. La embotellada es un producto alimentario, regido por las normas de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, mientras que el agua del grifo es competencia de la administración sanitaria autonómica correspondiente.

Un estudio publicado en 2013 en la revista Annals ofAllergy, Ashtma & Immunology explica que los altos niveles de diclorofenoles, un producto químico que se usa en pesticidas y para tratar el agua del grifo, se pueden asociar en el ser humano a las alergias alimentarias y ambientales. Este estudio, no obstante, rechaza el agua embotellada como la mejor alternativa. Y no es el único. En 2007, la nutricionista Cynthia Sass expuso en la convención anual de Salud y Forma Física del American College of Sports Medicine de Dallas que "el agua embotellada no merece el halo nutricional que la mayoría de la gente le da, creyendo que es pura", e incluso alertó de que el 25 por ciento del agua embotellada es, un su origen, agua corriente.

En España, un estudio de la Organización de Consumidores yUsuarios de 2011 determinó que el agua embotellada, estudiando 32 marcas, no tiene efectos preventivos ni curativos sobre ninguna enfemerdad. Según la OCU, en España el agua del grifo es "de excelente calidad y está libre de sustancias contaminantes", aunque "en algunas zonas del agua es muy dura (por un alto contenido en sales de cal y magnesio)". No obstante, se destaca que algunas marcas sí favorecen la digestión y reducen los niveles del colesterol en la sangre, sirven para preparar alimentos infantiles, tienen propiedades diuréticas y por tanto pueden tener efectos laxantes o facilitan el trabajo del riñón si son de mineralización débil. En todo caso, la conclusión es que "lo mejor es el agua del grifo" y "además, de esta manera, generamos menos residuos y ahorramos dinero".

El último análisis en aparecer es el que han realizado investigadores del Centro Nacional de Aceleradores de la Universidad de Sevilla, publicado en la revista Radiation Protection Dosimetry, sobre los niveles de polonio radioactivo, un isótopo que aparece de forma natural en muy pequeñas cantidades en el agua, en el suelo y en la atmósfera y que puede originar daños celulares cuando se acumula en distintas partes del cuerpo. Sus resultados explican que en el agua embotellada estas concentraciones de polonio oscilan entre los 0,6 y los 40 milibecquerelios por litro, muy lejos de los niveles que se consideran peligrosos. No obstante, en el agua de grifo esos niveles son aún más bajos, de 0,25 mBq/L en el caso del agua de Sevilla. "La diferencia se debe a que el agua de grifo está tratada y potabilizada", explica uno de los investigadores, Rafael García Tenorio.

En junio de 2013, el director general de la AsociaciónEspañola de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua a Poblaciones (AGA) y ex consejero de Castilla y León, José Luis González Vallvé, explicó en un artículo publicado en la web iagua que en España es uno de los cinco mayores consumidores per cápita de agua embotellada en todo el mundo, con unas 5.000 millones de botellas anuales. Entre el 5 y el 10 por ciento del total de agua embotellada se consume en la Administración Pública, por lo que si ésta se sustituyera por agua del grifo se ahorrarían como mínimo 50 millones de euros al año. González Vallve también explica que sólo el 13 por ciento del plástico de las botellas acaba en una planta de tratamiento y que "producir un vasito de agua embotellada en envase de plástico supone emitir como media 185 g de CO2 a la atmósfera, como un automóvil recorriendo un kilómetro, frente a los escasos 0,3 g del modesto vaso de agua del grifo vía jarrita en la mesa".